miércoles, 30 de noviembre de 2011

[Cine] Primos


Daniel Sánchez Arévalo, uno de los más prometedores directores españoles desde que sorprendiera a propios y extraños con la madurez de Azuloscurocasinegro, sigue su carrera experimentando, conociéndose a sí mismo. Tras la irregular aventura que supuso Gordos, una dramedia bien ejecutada pero con un guión menor, Arévalo se lanza a la comedia en su versión más ligera con su último trabajo, Primos.

Un joven es plantado por su novia poco antes la boda. Él a pesar de todo hace presencia en la iglesia para corroborar que ella no va a venir. En ese momento, llorando las penas con sus primos, con los que pasó muchas de sus historias de infancia y adolescencia, decide regresar al pueblo donde todos veraneaban en busca de su primer amor.


Con este planteamiento, ligero y sin pretensiones, el film nos traslada a Comillas, donde los tres protagonistas harán frente a diferentes situaciones, siempre bajo un claro enfoque divertido, facilón.

Sánchez Arévalo, aún cambiando de tercio, incide en las señas de identidad que mostró en Gordos. Un guión flojo, poco trabajado, donde en esta ocasión prima exclusivamente hacer sonreir al espectador, sin cuidado de la coherencia. El montaje final, sin embargo, está logrado y convierte al relato en un ameno y liviano pasatiempo, que transmite buena energía. Señas de un buen director que se apoya en un notable acompañamiento musical para conseguir sus objetivos.

El reparto ayuda a convencer con un excepcional Raúl Arévalo, que se crece en un papel a su medida, y un notable Quim Gutiérrez. Adrián Lastra, “lastrado” por un personaje muy flojo en su concepción, se esfuerza por darle sentido. Bien también Inma Cuesta y Antonio de la Torre.

En definitiva, Daniel Sánchez Arévalo experimenta en Primos con la comedia, firmando una película menor (otro guión bienintencionado pero sin pulir) cuyo mayor mérito es trasnmitir un torrente de energía positiva y buen rollo. Esforzadas interpretaciones (no os perdáis a Raúl Arévalo) y buena música. 

lunes, 28 de noviembre de 2011

[Tecnología] El fracaso del webinar


Hace 10 años, cuando comenzaba mi andadura en el mundo de las telecomunicaciones, los grandes fabricantes norteamericanos (por ejemplo Cisco), en plena burbuja de Internet, no escatimaban recursos para convocar masivas invitaciones en hoteles de muchas estrellas para compartir sus innovaciones y lanzamientos entre abundantes canapés. Después la burbuja explotó y hubo que replantear la idea. Primero bajando la categoría de los hoteles, después, pasando a utilizar las instalaciones propias y finalmente hasta eliminado los canapés.

Con el paso de los años, y de forma paralela el concepto de Internet se iba desarrollando, la tecnología avanzaba y comenzaban a surgir las herramientas colaborativas, que permitían conectar a múltiples usuarios en distintas ubicaciones con la posibilidad de compartir información de forma sencilla. El viejo Netmeeting, que nunca llegó a despegar, se veía superado por aplicaciones más potentes. Entre ellas, una tomó especial relevancia y popularidad, webex, fundamentalmente gracias a su adquisición por parte de Cisco.

Su máquina de marketing, sin duda una de las más exitosas de la última década, promocionaba una revolución en las formas de comunicación abanderada por webex. Se ahorraban pesados viajes y abundantes costes con este tipo de herramientas de nueva generación que además gozaban de facilidades de interacción entre los usuarios. El mensaje fue calando poco a poco pero sufrió un auténtico impulso con la llegada de la crisis económica mundial. La idea de recortar gastos era perfecta.

Así las cosas en los últimos tiempos todas las grandes compañías han optado por el formato “webinar” para la difusión de contenidos, un aspecto fundamental para un mundo tecnológico en constante renovación. No es raro encontrarse por la mañana al abrir el correo con varias convocatorias de este tipo para las próximas semanas. Convocatorias que siempre nos recuerdan la facilidad y comodidad de “ponerse al día” de forma remota, sin desplazarse a ningún sitio, sin alterar nuestra rutina diaria.

Sin embargo, mi sensación y la de muchos con los que he compartido estas sesiones, es que la metodología webinar es un fracaso. Sin olvidar que puede tener cierta funcionalidad como forma de compartir aclaraciones o pequeños mensajes informativos, el formato webinar se constata con una herramienta excesivamente limitada que ha de ser comprendida.

En primer lugar hay que recordar la finalidad de este tipo de comunicaciones. Anuncios, lanzamientos, mensajes al fin y al cabo de ventas, que por naturaleza han de ser impactantes, llamativos. Otra veces, explicaciones técnicas, arduas y densas por naturaleza, que requieren buena y clara presentación para su comprensión. Altos requisitos que ponen el nivel de exigencia muy alto para la herramienta designada para este uso.

En los aspectos técnicos, el vídeo, todavía no suficientemente integrado, supone una carencia importante, las imágenes son parte clave en la transmisión del mensaje. El sonido, mejor solucionado a día de hoy, dista de ser de una calidad reseñable y hasta en ocasiones resulta enlatado. 

Los oradores, el aspecto más olvidado. Sentado en tu mesa, con los cascos, viendo como pasan las diapositivas que recita una voz monótona en inglés y con marcado acento (ya sea hindú, americano,...) mientras suena el teléfono o alguien viene a preguntarte, un panorama desolador. Otro escenario, sala compartida con otros, una gran pantalla y horas de sesiones eternas con muchas muchas transparencias.  No es lo más apropiado para quedar impresionado. Si ya resulta difícil realizar una buena presentación con público presencial, en un entorno mucho más limitado, las habilidades requeridas para que el orador consiga atraer la atención del oyente se multiplican... 

Conclusión, la abundancia del webinar esconde un modelo fracasado de comunicación, muy limitado en su concepción, que con el tiempo y la mejora de la tecnología (mayores anchos de banda, vídeo, sonido de mayor calidad) podrá ofrecer una experiencia más positiva para el usuario. Mientras, sin embargo, se requieren alternativas más óptimas para el traspaso de información, ya sea ésta técnica o comercial.

domingo, 27 de noviembre de 2011

[Series] Parenthood T2, final


Completada la T2.

La primera temporada, irregular aunque correcta, dejaba entrever una serie con potencial pero que necesitaba mas trabajo para pulir el resultado. Los datos de audiencia tampoco fueron todo lo buenos que se podía esperar... Además esta primera entrega fue extrañamente corta, tan solo 13 episodios.

Había por tanto expectativas cruzadas con respecto a la T2.

Una vez vista las sensaciones son positivas, consolidación de los mejores aspectos... Narración mas fluida, mas emociones, humor mas trabajado,... Todo en base al día a día de la familia Braverman.

Las comparaciones son peligrosas ya que su referente, Cinco hermanos, marcó un nivel en sus primeras temporadas muy alto. Parenthood se acerca a él en varios momentos de la T2, y para mayor mérito lo hace marcando su propio camino, desarrollando su personalidad.

Así, lejos de la vida elegante y melodramática de Cinco hermanos, que trasladaba al espectador a un mundo idílico al tiempo que altamente emocional, Parenthood apuesta por una visión mas realista y cercana en la que juega un papel fundamental la educación de los hijos. El amplio elenco le permite mostrarnos diferentes aspectos, desde el enfoque adolescente hasta el especial inherente a un niño con Asperger, confiriendo a esta vertiente en una de las más destacables de la serie.

El reparto mantiene el buen tono general, con Peter Krause como baluarte y Dax Shepard principal valor emergente.

En definitiva, la segunda temporada de Parenthood, en sus 22 capítulos, demuestra una clara consolidación, una evolución que perfecciona irregularidades y explota bondades, afianzándola en su rol de dramedia familiar del momento. Quedamos a la espera de la T3.

viernes, 25 de noviembre de 2011

jueves, 24 de noviembre de 2011

[Publicidad] Love, iPad2




Vía applesfera.com

[Cultura] Zarkana, Circo del Sol


Nunca había visto el Circo del Sol, por unos u otros motivos. Sin embargo a finales de 2007 pude asistir en Las Vegas a un espectáculo hermano, Le Reve, ubicado el hotel Wynn, y que francamente me impresionó enormemente. Es mi referencia.

Zarkana es una propuesta continuista dentro de la marca Cirque du Soleil (CdS) que parte de dos desventajas claras respecto a Le Reve y otros shows del CdS que abundan en Las Vegas. Una, debe adaptarse a todas y cada una de las instalaciones de la gira, lo que resta potencial al resultado, hay propuestas que requieren medios que no pueden ser montados y trasladados a un coste razonable. Dos, el Madrid Arena es un recinto deportivo, con sus limitaciones, lo que dificulta al espectador “vivir la experiencia CdS” de forma más completa.

Lo anterior, resta pero aún así se puede decir que Zarkana es un notable espectáculo principalmente por su fidelidad a dos aspectos clave en la filosofía del CdS, la cuidada estética y los impresionantes números circenses en continua renovación. De todos ellos, resaltaría el momento pianos y contorsionista, tan impresionante como emocionante gracias a la música. El menos reseñable, los trapecistas y una propuesta típica, carente de novedades.

Lo más flojo de Zarkana sin embargo se encuentra en la vertiente cómica, bastante floja durante todo el espectáculo. Por otro lado, el personaje que canta y sirve de nexo entre actuaciones, sin desentonar, no acaba de aportar un valor diferencial.

En definitiva, entendiendo que un CdS en gira no puede ser lo mismo que aquellos que tienen residencia fija, Zarkana merece la pena y demuestra el potencial del concepto CdS. Eso sí, el precio no es apto para todos los bolsillos.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

[Tecnología] 10 key IT trends for 2012


Tendencias tecnológicas para 2011 según Gartner... o lo que es mismo, campos en los que trabajar, innovar, invertir,...

Virtualización.
Big data.
Eficiencia y monitorización energética.
Aplicaciones para dispositivos móviles.
Formación y retención de los empleados.
Redes sociales.
Aplicaciones para usuarios móviles.
Capacidad de conmutación.
Cloud computing.
Fabrics (convergencia de servidores, almacenamiento y redes).

Mi interpretación es la siguiente:

Proliferación de datos IP y sus consecuencias en la infraestructura para lograr almacenarlos y procesarlos de forma eficiente. Big data, virtualización, eficiencia energética, capacidad de conmutación, cloud computing, fabrics,...

Reinado de lo móvil: smartphones, tablets, los usuarios y sus formas de comunicarse (redes sociales, aplicaciones). Un entorno móvil cada vez más nativo, no complemento del PC o portátil.

Entre los dos grandes bloques anteriores, un aspecto que, en mi opinión, todavía no aplica al mercado español (de cara a 2012), la formación y sobre todo retención del empleado, pero que creo que acabará llegando. Detrás de la palabra “retención” se esconde un nuevo modelo de entender al empleado, un modelo que busca motivar al trabajador para que éste aporte su 100%, no tanto en horas como en creatividad y valor para la compañía. Fin de la fidelidad de por vida a la empresa, promiscuidad en busca de un lugar que ofrezca satisfacción y realización personal. 

En España, con un mercado laboral estructurado en base al empleo público y con las actuales tasas de desempleo resulta difícil pensar en este cambio de tendencia. Sin embargo, la forma apropiada de ver este cambio es otra, este nuevo modelo es el camino de no retorno. Un país con trabajadores estancados, sin pretensiones, agarrados a su silla (y empresa) es un país sin futuro en un mundo digital global con economías emergentes como India y China, motivadas por crecer y mejorar...

martes, 22 de noviembre de 2011

[Series] Crematorio


Cuando me planteaba escribir este post hice memoria de la series españolas que he visto en los últimos años... Pelotas, Águila  roja y Los protegidos, propuestas efectistas, cada una a su manera, pero en el fondo series familiares de escasa consistencia.

Echando la vista más hacia atrás, quien no recuerda Farmacia de guardia, Medico de familia, Los Serrano,... Comedias familiares en estado puro.  Junto a ellas, otras con algún carácter diferencial, Periodistas, El comisario,... Profesiones muy adaptadas al medio televisivo... Aunque en cualquier caso productos siempre anclados a propuestas livianas, de amplio espectro. Más centradas en el espectro juvenil, Compañeros y su versión actualizada (y radicalizada) Física o Química.

Entre todas ellas, una isla, Vientos de agua, una apuesta diferencial que paso de puntillas por la TV, lastrada por una cadena, T5, que no supo confiar en su propio proyecto. Quizás ese fracaso marcó la trayectoria de la cadena de Fuencarral en este ámbito, cuyas últimas apuestas Tierra de lobos, Cheers y Homicidios, no pasan de meras anécdotas... La otra excepción, Hispania.

Así las cosas Canal + dio un paso adelante con un proyecto diferente, Crematorio, adaptación de la novela homónima de Rafael Chirbes y que aborda un tema de mucha actualidad, la burbuja inmobiliaria vivida en España en las ultimas décadas. El vehículo para mostrar esta coyuntura es la familia Bertomeu, y en concreto, Rubén, quien abandona el negocio familiar de naranjos por el floreciente sector inmobiliario ayudándose de todos tipo de argucias, muchas de ellas fuera de la ley para hacerse un lugar.

Sus baza principal, un texto sólido, atrevido, no apto para adeptos a comedias familiares, que ahonda en las crudezas y esplendores de la burbuja. Corrupciones políticas, mafias extranjeras, prostitución,...

Al guión se suma, una producción muy acertada, que sin grandes recursos pero bien empleados, ambienta reuniones, traiciones, negociaciones y tensiones familiares de un mundo de esplendor podrido en sus fundamentos, que revive el motor de crecimiento de una España en época de bonanza tanto como de pérdida de valores.

Perfectas también las idas y venidas a diferentes épocas de la historia y crecimiento del imperio Bertomeu siempre mediante turbias maniobras. Mención especial para las escenas que recrean los orígenes, en capítulos 1 y 2, capaces de trasladarnos a ésa época, y transmitirnos una sensación evocadora. Lástima que sean pocas, hay bases para mucho más.

Protagonismo absoluto para Rubén Bertomeu, encarnado por un José Sancho enorme, espléndido. A su lado el resto lo tienen muy difícil. Probablemente las actuaciones más desafortunadas provienen del lado femenino. Alicia Borrachero, como hija de Rubén, no acaba de convencer, aires sobreactuados que restan credibilidad al personaje. Juana Acosta muestra sus carencias interpretativas de forma evidente en su rol de Mónica, la joven amante de Rubén.

Vistos los 5 primeros episodios, deseando ver los 3 restantes. Sí, la temporada consta únicamente de 8 episodios de 50 minutos.

Por cierto, los títulos de crédito, con canción de Loquillo incluida, geniales.

lunes, 21 de noviembre de 2011

[Economía-bolsa] La administración pública real de la que nadie habla


Tan demoledor como real. A través de twitter llego al artículo de un emprendedor extremeño que harto de luchar contra las trabas de la administración ha decidido hacer público su calvario. Reproduzco fragmentos de pura realidad española...

“Cuando llegas a la administración lo primero que te encuentras es un montón de gente en la puerta. En un principio pensé que era gente esperando para hacer gestiones. Después me di cuenta de que eran funcionarios que salen a fumar a la calle, por lo que cuando entras encuentras grandes despachos con las mesas vacías. Eso sí, todos con las luces encendidas, a 24 grados en invierno y 19 grados en verano.”

“He visto a una funcionaria haciendo la compra por teléfono sin cortarse un pelo aunque yo esperaba y la estaba escuchando. He presenciado largas conversaciones de cómo han pasado el fin de semana. Los he visto llegar a las 9.30 horas sin control ni pudor alguno. Los he escuchado bromear con la fiesta del Pilar, que no había puente, pero que había gastroenteritis que duraban más de dos días. Los desayunos de la administración son de reyes. Van desde 40 minutos hasta 2 horas, sin control ni pudor, con paseos hasta cafeterías situadas a 500 metros.”

“He estado llamando desde el taller horas y horas para alguna gestión al número que me ha dado la propia administración y no he conseguido hablar con nadie. Me desplacé a estas oficinas y llamé desde el móvil para que llamaran desde el taller a ese mismo número. Delante de mí se puso a sonar el teléfono y nadie de las doce personas que estaban allí lo cogía. Me acerqué a la mesa más próxima y le dije que estaba sonando el teléfono y me contestaron que ese sonaba todo el día.”

“He tenido que aguantar malas caras cuando me he quejado. Incluso el murmurar de algún compañero de quien me atendía diciendo que somos verdaderos incordios. Es cierto que una persona dando tumbos por la administración dos años, gastando tiempo, gasolina, paciencia, derrochando prudencia para sacar un proyecto de investigación y desarrollo pueda parecer un incordio para los funcionarios.”

Esto no es un problema socialista ni del PP, esto es un mal endémico de España del que ningún político se atreve a hablar y sobre el que domina la demagogia... Sobran funcionarios, sobra Administración Pública, en primer lugar porque su proporción es desmesurada, pero segundo y más importante, porque no es un cuerpo a disposición del ciudadano (salvando excepciones esporádicas como bien recuerda el artículo), más bien al contrario... Actitud arrogante, falta de compromiso con sus funciones, dejadez profesional, horarios privilegiados,...

Uno de los errores del PSOE, cuando por fin reconoció la crisis, ha sido la falta de valentía y honestidad para afrontar este problema, más bien al contrario, durante estos años el empleo público ha seguido creciendo.. Se requería análisis, estudio y después acción. Sobraban titulares y medidas vacías que lejos de atajar los problemas, los dilataban y agrandaban... Ahora el PP, entre otras muchas cosas, tiene el deber de actuar de forma clara y transparente sabiendo que la demagogia que rodea este asunto caerá sobre él (oposición, sindicatos, huelgas,...). Sin un cambio de mentalidad en todo lo que rodea al empleo público será muy difícil que salgamos adelante en buenas condiciones (los no creyentes por favor repasen la tragedia griega actual).